■ Si usted es neo-profesional,
en cualquier campo de trabajo, la supervisión
individual o el coaching (en el caso de ser
directivo o ejercer un puesto con responsabilidad), le
ayudarán – con una visión externa e independiente – a
introducirse en su campo y ámbito profesional y a
planificar la carrera profesional.
■
Si se incorpora a un nuevo equipo
o un nuevo proyecto
y la organización o la entidad que le contrata espera de usted
que aporte una nueva visión a este proyecto, el coaching
– si es directivo – o la supervisión individual
– si se incorpora a un equipo de tareas compartidas –
le proporcionan el impulso y la energía para que su personalidad
y competencias se hagan efectivas.
■ Si se espera de usted que sea
más productivo-a
y que su trabajo tenga repercusión en el equipo, el coaching
le apoyará en el ejercicio efectivo de su liderazgo.
■
Si percibe que en el lugar de
trabajo los miembros de su equipo no saben de que hablar
o los temas de que se tratan
siempre terminan en un conflicto; la supervisión de
equipo contribuirá a una mejor y comunicación más
productiva.
■ Si los trabajadores-as de un
equipo, viven un intenso conflicto
que les impide centrarse en
los retos que tienen, la supervisión les ayudará a disipar
las tensiones y a centrar todos los esfuerzos profesionales
en las tareas esperadas.
■
Si usted es un experto-a en un
determinado tema o aspecto técnico
y sus expectativas no se cumplen, a través de la supervisión
puede conseguir mejorar la calidad de sus actuaciones
profesionales.
■ En las organizaciones en las
que se espera una división efectiva de roles y tareas,
la supervisión de un equipo
joven permite que los directivos experimentados puedan
asumir nuevas tareas o nuevos retos innovadores.
■
Si vive en una organización o
sistema en la que los cambios están a la orden del día;
la supervisión puede darle el proceso de estabilidad y de
moderación que posibilite la siempre costosa comunicación sobre
los procesos de reestructuración que está viviendo.